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lunes, 29 de mayo de 2017

"La fiscal es el mayor riesgo para el gobierno"

El analista, economista y encuestador Luis Vicente León piensa que el conflicto político en Venezuela se resolverá con una negociación en algún momento. Y para ello, cree necesario como paso previo la implosión del chavismo. El caso de la fiscal general puede ser la primera señal

Por BBC Mundo
29 DE MAYO DE 2017 08:30 AM
ACTUALIZADO EL 29 DE MAYO DE 2017 09:06 AM

Presión de calle para generar fracturas en el oficialismo y después, una negociación.

Ese es el escenario que imagina para la solución de la crisis política en Venezuela Luis Vicente León, analista, economista y director de la encuestadora Datanalisis.

León, uno de los más reputados analistas del país, cree que, pese a lo atascado que está el enfrentamiento entre gobierno y oposición, la salida llegará con ambas partes sentadas ante una mesa.

Pero para que ello ocurra considera imprescindible que las protestas, que duran ya casi dos meses y han dejado casi 60 muertos, sean pacíficas y masivas.

Sólo así estarán dadas la condiciones para la fractura en el oficialismo y el éxito de una oposición que, en su opinión, debe generar un líder único.

Hablamos con León de cómo evoluciona la crisis, cuánto durará y sobre la importancia de la disidencia de la fiscal general, Luisa Ortega, leal al proceso revolucionario, pero ahora convertida en la voz más crítica del oficialismo desde dentro del Estado. Por ello se ha convertido en la esperanza de la oposición.

¿Cómo termina esta situación que atraviesa Venezuela?


Los procesos de transición no son normalmente obvios. Hay un escenario que no conduce al éxito a la oposición. Lo que introduzco es una palabra que de alguna manera se conecta con la posibilidad de éxito en este proceso y es negociación.

A nadie le gusta hablar de eso. El gobierno se muestra prepotente y cree que no necesita una negociación. Ni la oposición, porque cree que es una traición y tiene que lidiar con sus propios radicales y la gente que no entiende bien el proceso.

La gente está en una lucha y ya actúa como si hubiera ganado. Y cree que el triunfo es inevitable. Ninguna de las dos cosas es verdad: ni ya tienes el éxito ni necesariamente es inevitable. Ya es malo actuar de manera prepotente cuando ganas, es peor cuando aún no has ganado.

El elemento central de esto pasa sin duda por una negociación. Y antes de eso pasa en este momento por una implosión dentro del chavismo. Luego, en la segunda etapa viene la negociación.

Ya son dos meses de protestas, ¿van a durar mucho más?

La gente lo ve como ahora o nunca. Si esto no ocurre, entonces tenemos una dictadura per saecula saeculorum. Eso es falso. Ahora tienes al pueblo que se rebela contra una Asamblea Nacional Constituyente que se convoca sin consultar. Después se rebelarán cuando vean los resultados de una elección ficticia, corporativista que no le permite a la mayoría expresarse. Y luego, el jaleo final cuando esa Asamblea diga que no va a consultar al pueblo.

Cada uno de esos eventos es un dolor de cabeza para el gobierno. No podemos predecir que esto dura un mes, o 15 días o dos años. Lo que sí podemos predecir es que esto no se va a calmar tan fácilmente. El gobierno está en los mismos aprietos que la oposición, por lo que las condiciones para una negociación futura podrían estar planteados en algún momento.

Habla de implosión en el chavismo. ¿La rebelión de la fiscal general, que habla de una ruptura del orden constitucional, critica la Asamblea Constituyente y acusa de violencia excesiva a las fuerzas del orden, es una señal de que el oficialismo se está fracturando?

La oposición tiene en la implosión un factor de éxito potencial. Si le damos un factor de probabilidad relevante de ocurrencia al escenario de cambio no es porque haya una protesta popular, sino por la potencial implosión. Y no viene porque la gente esté protestando, sino porque hay una factura interna relevante.

Cuando la oposición reta al gobierno y se mantiene en posición firme está poniendo a prueba la unidad interna del chavismo.

Y ahí entra la fiscal Luisa Ortega…


No sé si es un gran pedazo de hielo porque es la fiscal general de la república, o si es la punta de un iceberg. La oposición debe actuar como si hay un iceberg.

La fiscal es el riesgo más grande del gobierno, el disparador de la implosión más importante y la mejor oportunidad de la oposición.

¿Siente que cada vez hay más chavistas que se animan a criticar públicamente al gobierno y se desmarcan?

Hay ese sentimiento en el chavismo. Hay mayores fracturas con la Asamblea Constituyente, que es una jugada arriesgada y sofisticada.

El enemigo más importante del poder ahora mismo es la Constitución de Chávez. Pero tampoco es una violación del legado de Chávez, porque si Chávez hubiera podido hacerlo, lo habría hecho.

Perdió la reforma constitucional que él planteó (en el referendo de 2007). El prefería ir siempre a un proceso electoral, pero la pregunta es si lo hacía porque era un gran demócrata o porque era popular, mucho más de lo que lo es ahora Maduro.

Decía que a la oposición le falta un líder, ¿por qué lo necesita?


Operativamente tienes que tener un liderazgo. En Venezuela no es que no hay líder, es que hay muchos. En la oposición hay una división intrínseca. Te puedes poner de acuerdo para cosas básicas, pero no en el fondo del asunto, y entonces tus posibilidades están limitadas.

Por ejemplo, ¿qué debes hacer con las manifestaciones violentas? Sea por pérdida de control o por gente infiltrada por el gobierno, lo que pasa es que la violencia desmasifica y fractura a la oposición. No es lo mismo la cantidad de gente que está dispuesta a salir a una marcha pacífica que la que está dispuesta a someterse al riesgo de la violencia. Y así muere la manifestación pacífica.

Hay que tener a alguien capaz de controlar. Y luego, ¿cómo va a salir la gente en los barrios asumiendo un riesgo personal si no tiene a alguien de quien se enamore.

¿Un caudillo?


La condición venezolana es caudillista, pero en otros países también se ha requerido la figura de un símbolo. Al final el liderazgo motiva. Y es el que va a poder negociar. Si el gobierno quisiera negociar, ¿con quién? No puedes confiar en nadie, nadie te puede garantizar nada. Cuando alguien implosiona, ¿con quién se reúne?

Al final la oposición mayoritaria se concentra en una coalición de partidos con fines electorales. ¿Habrá que esperar entonces a unas elecciones para verlo?

Yo creo que el líder se genera cuando hay demanda. El vacío se llena cuando la gente necesita seguir a alguien. Creo que vamos a ver un líder antes de la solución del problema, antes del final de esta historia.

La población empieza a mirar actores de cambio. Cuando la gente grita cambio, la oposición lee cambio de Maduro, pero va mucho más allá. Hay una demanda, están buscando a alguien nuevo.

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