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sábado, 29 de abril de 2017

Entrevista con el presidente de Brasil, Michel Temer

Mi primera consideración es que debemos esperar que muy próximamente haya una solución pacificadora en Venezuela mediante elecciones libres y con la aplicación plena de los principios democráticos.

José Antonio Vera

TEXTO COMPLETO

Temer espera una nueva ola de inversiones de España en Brasil.

"Vamos a privatizar y licitar hasta 60 sectores: Puertos, aeropuertos, autopistas y energía".

"Queremos desburocratizar Brasil: Recibimos un país en recesión y está saliendo de la misma".

"Confiamos mucho en las empresas españolas porque tenemos una gran fraternidad comercial y política con España".

"Estamos esperando una reunión del Mercosur para decidir lo que vamos a hacer con Venezuela".

Brasilia, 22 abr (EFE).- Texto íntegro de la entrevista concedida por el presidente de Brasil, Michel Temer, a la Agencia Efe, en el Palacio de Planalto, en Brasilia:

PREGUNTA.- Presidente, recientemente se reunió con los Reyes de Suecia y la próxima semana se encontrará con el presidente del Gobierno de España, Mariano Rajoy. ¿Qué espera de este encuentro?

RESPUESTA.- Espero que se incrementen las relaciones entre Brasil y España. Sabe que aquí en Brasil hay grandes inversiones de empresas españolas y nosotros también tenemos inversiones en España, naturalmente en menor cantidad. Cuando estuve con el presidente Rajoy en China, me dijo que no había tenido oportunidad de venir a Brasil y yo le invité porque creo que hace nueve años que no viene un jefe de Gobierno (español). Aceptó inmediatamente y el lunes tendremos no sólo un encuentro bilateral, sino también con 13 ó 14 grandes empresarios que invierten en Brasil.

P.- ¿Y el objetivo del encuentro?

R.- El objetivo es exactamente evidenciar la vieja amistad que existe entre el Brasil y España, y también incrementar las inversiones. ¿Por qué digo incrementar las inversiones? Porque tenemos un plan de privatizaciones y de concesiones. Para que tenga una idea, hoy tenemos más de 60 sectores que se abrirán a licitaciones. Por otra parte, más allá de eso, el lunes vamos a colocar en la Bolsa de São Paulo 34 líneas de transmisión de energía eléctrica y tenemos otros 34 sectores: puertos, aeropuertos, carreteras, que serán abiertas a concesión. Ya hicimos la concesión de dos aeropuertos y privatizamos una compañía de energía aquí, en el estado de Goiás. Eso es fruto de la credibilidad, de la confianza que Brasil está ganando, sea con inversiones nacionales, sea con inversiones extranjeras.

P.- ¿Cree que las empresas españolas pueden tener una gran oportunidad para poder competir ahora en estas licitaciones, en estas privatizaciones?

R.- Yo creo que sí, porque tienen una presencia muy significativa en Brasil. Nosotros, el Gobierno brasileño, tenemos mucho interés en esta interacción de Brasil con España vía inversiones españolas y, más todavía, estamos haciendo las reformas necesarias. Hicimos la reforma del límite de gastos para el poder público, la reforma laboral, que es importantísima porque las personas reclaman mucho sobre cuestiones laborales aquí en Brasil. Nosotros estamos, digámoslo así, desburocratizando un poco el sector laboral con el objetivo de generar empleos y ganamos una votación en el Congreso para tramitar por urgencia este asunto. Pienso que la semana que viene conseguiremos votarla en la Cámara de Diputados. Y, justo después, llegará la reforma del sistema de pensiones.

P.- Sobre la reforma de las pensiones, ¿Teme algunas protestas en las calles? ¿Cree que puede ser una reforma muy agresiva ya que algunos dicen que podría ser más suave?

R.- Nosotros elaboramos una reforma completísima, pero sabíamos que en el Congreso Nacional habría observaciones, eventuales objeciones, y estábamos preparados para eso, hasta el punto de que, en un momento dado, el relator de la reforma vino a nosotros y yo autoricé a negociar. Negociaciones referentes a tópicos como jubilación especial para el trabajador rural, que vive de la agricultura familiar; una jubilación basada en el salario mínimo para deficientes físicos, que no tienen condiciones de sobrevivir por cuenta propia o una pequeña diferencia entre la edad para el hombre y la edad para la mujer, que fue una reivindicación muy grande de los movimientos femeninos en Brasil, particularmente de la bancada femenina en la Cámara de Diputados. Hicimos esos ajustes que fueron el resultado de un recorrido que el relator de la reforma hizo entre todas las bancadas partidarias y yo tengo contacto con todas ellas.

P.- Y, con esas adecuaciones, ¿saldrá adelante?

R.- La impresión que tenemos es que va a ser posible aprobarla. Ahora, ¿Qué va a significar la reforma de las pensiones? Porque muchos dicen que hubo mucha negociación, muchos ajustes... Yo pregunté a mi equipo ¿Cuál sería la reducción del déficit del sistema de pensiones en un plazo de diez años? Y la respuesta fue que sería de cerca de 820.000 millones de reales (unos 260.000 millones de dólares). Muy bien, con estos reajustes, ¿cuál será la reducción del déficit del sistema de pensiones? Será de cerca de 600.000 millones de reales (unos 190.000 millones de dólares). O sea, perdemos 200.000 millones de reales (unos 63.500 millones de dólares). Pero la pregunta es la siguiente: ¿Vale la pena tener una reducción de 600.000 millones de reales o vale a pena no tener ninguna reducción? Por eso digo: la reforma del sistema de pensiones, aunque no va a alcanzar aquel valor inicial de 800 y tantos mil millones de reales, alcanza una reducción del déficit de 600.000 millones de reales, que es útil para el país.

P.- ¿Está decidido a hacer estas reformas a cualquier precio?

R.- Creo que mi paso por el Gobierno será de un total de dos años y ocho meses, y ya estoy completando casi un año, 11 meses. Entonces lo que sucederá es lo siguiente: la única marca de mi Gobierno, o mejor, la mejor marca de mi Gobierno será colocar el país en los raíles, porque estaba fuera de los raíles. Y hasta hago un paréntesis: Recibí Brasil en una recesión profunda y estamos saliendo de la recesión; había un desempleo monumental y estamos empezando a dar los primeros pasos para revertir ese desempleo, todavía con un pequeño margen. Es decir, estamos haciendo las reformas, porque la idea es que quien reciba Brasil en 2019 coja un país organizado, gracias a estas reformas que estamos haciendo.

P.- Algunos observadores internacionales dicen que Brasil puede atravesar 2017 sin conseguir salir de la recesión. ¿Cuál es su opinión?

R.- Vea bien: nosotros recibimos el Gobierno con más del 10 % de inflación. Hoy, once meses después, está en el 4,55 % y hay que indicar que en diciembre de este año estará por debajo del centro de la meta: el 4,5 %. Deberá estar alrededor del 4 %, 4,10 %. La tasa de interés está cayendo pues la llamada tasa Selic se redujo sensiblemente y sigue reduciéndose, de modo que, en breve, pasaremos de un 14,25 % a una cifra de un dígito, inferior al 10%, bien rápido, menos del 10%, los intereses cayendo.

Otro ejemplo es el caso de los intereses de la tarjeta de crédito, que si no pagabas en la fecha estipulada, entrabas en una cosa llamada "crédito rotativo", en la que los intereses eran del 480 % al año. Conversé sobre este problema con el área económica y naturalmente con el sector financiero. Se estableció que este llamado "crédito rotativo" valga apenas por un mes y que después entre la financiación normal, cayendo sensiblemente los intereses. Estoy diciendo cómo se produjo el combate a la recesión.

Otro punto es el referente a la posibilidad de combate al desempleo. Esperábamos que este combate se diese a partir del último trimestre de 2017, y para sorpresa nuestra, y digo esto porque, aunque haya mucho desempleo, también hay mucha capacidad ociosa en las empresas brasileñas y hasta en las empresas extranjeras. Esta capacidad ociosa comenzó a ser utilizada a comienzos de este año y tras 22 meses negativos, en febrero se crearon 36.000 puestos de trabajo.

P.- Queda claro que usted no está de acuerdo con la afirmación de que en 2017 Brasil no saldrá de la recesión.

R.- Quiero resaltar alguna cosa más en este sentido. Teníamos una puntuación negativa en el grado de inversión, que estaba en 575 más o menos. Hoy, cayó para cerca de 280 puntos. Por lo tanto, cayó muchísimo, y cuando lleguemos a 240, resurgirá la hipótesis de la retomada del grado de inversión. Por ejemplo, la agencia Moody's nos pasó del negativo para estable. Yo doy el ejemplo de Petrobras, que hace un año y medio atrás, más o menos, era casi una palabra condenada, por no decir una palabra fea. Hoy, Petrobras se recuperó en el mercado de modo que, en este período de diez meses más o menos, el valor de las acciones pasó de 0 a 145. También sobre Petrobras, las agencias clasificadoras de riesgo la sacaron del índice B1 y la pasaron a B, por lo tanto, otro progreso previsto en este pequeño período. Yo podría citar una serie de factores reveladores de que ya en 2017 Brasil comienza a ganar confianza y credibilidad. Esto es más evidente todavía para varios inversores extranjeros que vienen a buscarme para decir 'nosotros estamos invirtiendo 5.000 millones de dólares, nosotros estamos invirtiendo 2.000 millones de dólares'. Esto ocurre, con toda sinceridad, de diciembre o enero hasta ahora.

P.- Su gobierno y usted mismo tienen cierta impopularidad en las calles. ¿Qué opina de las manifestaciones en las calles contra su gobierno?

R.- Es una manifestación de naturaleza política, porque la oposición está muy organizada. Y, en este sentido, la oposición hasta está legitimada para hacer este movimiento. Yo le doy poca atención a esto, porque hago una distinción muy grande entre actos populares y populistas, que son irresponsables porque producen un buen efecto inmediato, pero un desastre después, que fue lo que sucedió en el pasado. El acto popular, en cambio, es aquel en beneficio del pueblo y requiere un cierto periodo de tiempo para ser reconocido. Lo que estoy haciendo no son actos populistas, sino populares, si me permite hacer esta distinción y me gustaría añadir que las reformas de mucho peso que estoy haciendo para preparar al país para el futuro son los contrario de los gestos populistas. Entonces, en un primer momento, asustan.

P.- ¿Cómo espera que quede el país al final de su mandato? ¿Cómo le gustaría ser recordado?

R.- Como alguien que reformuló el país y que gracias a ello permitió que los nuevos gobiernos encontraran un país más organizado, no sólo socialmente, sino también en lo relativo a inversiones y combate del desempleo. Eso es lo que quiero que haga mi gobierno.

P.- Usted trataba también en el pasado con optimismo el tema de la reforma política, porque parecía importante para Brasil. Incluso, creo que usted llegó a decir que sería para este año. Entiendo que este asunto, de momento, ha salido de la agenda. ¿Qué pasó con la reforma política?

R.- Fui tres veces presidente de la Cámara de Diputados y allí traté mucho de la reforma política. Cuando todavía era vicepresidente, algunos sectores del Congreso Nacional pidieron mi colaboración y yo colaboré. Ahora, estoy muy empeñado en concluir este primer ciclo de reformas, que significa el control de los gastos públicos por medio del techo de gastos; la reforma de la enseñanza media, que después de 20 anos ha sido hecha por mi gobierno; la reforma laboral y la reforma del sistema de pensiones. En consecuencia, voy a ocuparme de un lado que es más del Ejecutivo, que es la llamada simplificación tributaria y hasta la desburocratización administrativa del país. Mas, al mismo tiempo, aunque la reforma política sea una tarea del Congreso Nacional, el Gobierno va a colaborar enormemente, pues creemos que es fundamental hacer una reorganización política del país. Nosotros vamos a trabajar para eso, pero después de superar estas dos etapas que dije: la reforma laboral y la del sistema de pensiones.

P.- ¿Cree que la inestabilidad política que Brasil vive por causa de la operación Lava Jato puede llevar a los empresarios extranjeros, españoles también, a postergar sus inversiones en el país?

R.- No creo. Usted sabe que nosotros hemos predicado mucho y voy a ser repetitivo, pero sincero, esa historia de que el país no puede parar en función de la Lava Jato. Y, por tanto, el país tiene que continuar trabajando, y el Ejecutivo y el Legislativo, así como el Judicial, cumpliendo su tarea. En segundo lugar, los ejemplos concretos que he tenido de inversiones que ya se han dado en el país y esos inversores me buscan para decirme que van a aumentar las inversiones. Siempre que llegan a mí, confían mucho en que, con las reformas realizadas, todavía van a aumentar mucho las posibilidades de inversión. No creo que eso perjudique.

P.- ¿Considera que la investigación abierta contra los ministros, contra usted mismo y los jefes de la Cámara de Diputados y del Senado puede dificultar la aprobación de las reformas?

R.- No lo creo porque, en el caso de los ministros, hice una especie de línea de corte. En este fenómeno de la delación, cuando un delator habla de alguien, comienza un proceso que todavía ni siquiera es judicial. Muchas y muchas veces es una investigación de naturaleza administrativa para verificar si lo que el delator dice es o no verdad. Después, puede darse la hipótesis de una falta judicial solicitada por el Ministerio Público y tras esta es cuando el Ministerio Público va a verificar si denuncia o no denuncia. Es el poder Judicial quien va a decidir. ¿Cuál fue la línea de corte que yo hice? Cuando alguien es denunciado por el Ministerio Público y aunque no haya sido admitida la denuncia existen fuertes indicios de que lo que el delator dice es comprobable, yo aparto provisionalmente al ministro. Si, después, la denuncia fuera aceptada, yo aparto definitivamente al ministro.

P.- Presidente, el empresario Marcelo Odebrecht afirmó que en Brasil no existe político que haya sido elegido para un cargo público sin Caja 2. En su opinión, ¿cómo afecta eso a la imagen de la propia democracia brasileira?

R.- Creo que es una opinión de Odebrecht. Es Odebrecht quien cree que todos los políticos se servían de Caja 2. Por cierto, quienes se manifiestan así dicen que ellos son los que han producido la Caja 2, ¿verdad? Yo conozco a muchos políticos que no se han servido de la Caja 2 para ser elegidos. Yo fui presidente de un partido (PMDB), el mayor partido del país, durante 15 años, y quienes hacían contribuciones, eran por el partido de manera oficial. Eran valores incluso significativos, porque muchas y muchas veces -no se trata solo de Odebrecht-, todos los empresarios que querían contribuir, eran buscados por los candidatos, pero decían: queremos contribuir oficialmente por medio del partido, y aportaban fondos para el partido nacional.

P.- El Tribunal Superior Electoral (TSE) inició un juicio para analizar si hubo irregularidades en la campaña de 2014, en la que su fórmula con la expresidenta Dilma Rousseff llegó al poder. ¿Llegó a imaginar una posible anulación de su mandato? Y si esto sucediera, ¿se presentaría a las próximas elecciones?

R.- Yo no sé cuál será la decisión del Tribunal Superior Electoral, pero todavía hay un largo camino procesal por delante pues en cualquier caso demandará recursos, tanto internamente en el tribunal como seguramente para el Supremo Tribunal Federal (STF).

Entonces, en primer lugar, en la peor de las hipótesis, habrá recurso. En segundo lugar, no es improbable que la acción sea juzgada improcedente y tampoco es improbable -es una tesis que mis abogados sostienen- la hipótesis de separación de cuentas. Porque las cuentas del presidente y del vicepresidente son presentadas separadamente. Y el problema principal no es la campaña y sus inversiones, sino la recaudación; si ésta fue regular o no. Las recaudaciones que vinieron para mi campaña, modestísima, menos del 5 % del total de la fórmula, fueron todas regulares. Y por esto subsiste la tesis de una eventual separación de cuentas.

P.- Presidente, la última pregunta sobre este tema. ¿Usted cree que tal vez algunos jueces están haciendo más política que justicia en algunos casos?

R.- Mire, yo no suelo hablar individualmente del juez A o el juez B. Pero si yo tomara las decisiones del Supremo Tribunal Federal -y yo soy del área jurídica, puedo decir esto con la mayor tranquilidad-, lo que veo que hace el Supremo es interpretar, en el caso concreto, el sistema constitucional. A veces no es la letra de la Constitución lo que se está aplicando, pero es el sistema constitucional. Por eso digo que, por lo menos en lo referente al Supremo, no hay ningún activismo judicial para substituir al Legislativo.

P.- Una pregunta sobre América Latina. Estamos todos muy preocupados con la situación de Venezuela, en América Latina, en España, en el mundo en general. El presidente de Argentina, Mauricio Macri, dijo, hace unos días que, debido a la situación en Venezuela, seria preciso pensar si tal vez no sería conveniente que abandone Mercosur. ¿Comparte la opinión del presidente argentino? ¿Qué valoración hace de la crisis en Venezuela?

R.- Lo primero es nuestra preocupación profunda por el pueblo venezolano, porque nuestra relación con Venezuela no es una relación con el presidente, es una relación con el país. Es una relación institucional. Entonces, mi primera consideración es que debemos esperar que muy próximamente haya una solución pacificadora en Venezuela mediante elecciones libres y con la aplicación plena de los principios democráticos. La segunda, es que estamos esperando una reunión de Mercosur para decidir qué hacer con Venezuela. Aquí, por ejemplo, en un momento dado, intentamos incluso auxiliar a Venezuela con el envío de medicinas, pero, por increíble que parezca, se rechazaron estos medicamentos. Otro punto que nos preocupa es que ha habido una avalancha de venezolanos que están entrando en Brasil a través de Roraima. Hoy hay millares de venezolanos. Es una preocupación para Brasil. Por eso reitero, estamos trabajando para que haya una solución política en Venezuela, porque no puede continuar esta situación. Cuando estuve en Argentina y cuando el presidente Macri estuvo aquí, hicimos esta misma declaración. Esta solución tiene que venir rápidamente, de lo contrario, no hay condiciones de convivencia en Mercosur.

P.- El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, decidió la semana pasada bombardear Siria y ahora parece amenazar a Corea del Norte. ¿Qué opina de este asunto y qué opinión tiene del presidente Trump?

R.- Mire, yo hablé dos veces con el presidente Trump. Una vez lo llamé, después de las elecciones, para felicitarle, y una segunda vez él me llamó, y en ambas ocasiones me habló mucho de las estrechas relaciones entre Brasil y los Estados Unidos, que son nuestro segundo socio comercial. Y él mismo dijo que apreciaría mucho que hiciéramos pronto una reunión de empresarios brasileños y empresarios estadounidenses, además de decir que le gustaría mucho que, en un momento dado, estuviésemos juntos. Este episodio de Siria y de Corea, claro que nos preocupa mucho. No se sabe la extensión de un conflicto que pueda surgir de estas eventuales represalias. Nosotros confiamos mucho en el diálogo, que en un momento dado haya un diálogo productivo y encabezado incluso por la Organización de las Naciones Unidas. Este es nuestro deseo.

P.- Para finalizar, nuevamente, España. Usted estuvo con el presidente Rajoy en China, en el G20, y creo que el presidente le invitó a viajar a España donde usted ya estuvo como vicepresidente. ¿Es posible una nueva visita como presidente?

R.- Claro, si hubiera una invitación, con mucho gusto. Cuando estuve como vicepresidente fui recibido por el Rey de España y el ministro de Relaciones Exteriores me acompañó durante toda la visita. Si hay una invitación, tendré mucho gusto en visitar España.

P.- ¿Tiene también previsto invitar al rey de España a visitar Brasil?

R.- Estuve con el rey en Lisboa, en el funeral del expresidente y exprimer ministro de Portugal Mário Soares, y reiteró la invitación. Entonces, en una próxima oportunidad yo quiero programar una visita.

P.- Pero no tiene fecha

R.- Todavía no tenemos fecha.

P.- Presidente, estuvo en España, conoce bien España, conoce las empresas españolas. ¿Qué cosas de España pueden ser interesantes, pueden ser útiles para un país tan grande, tan inmenso como Brasil?

R.- Voy a repetirme, pero son las inversiones en estas concesiones y privatizaciones que estamos haciendo. Mire el sector de la telefónica aquí en Brasil cómo creció sustancialmente con la presencia de la empresa española. Confiamos mucho en esto, que las empresas españolas entren en estas concesiones, en estas privatizaciones, porque tenemos una fraternidad comercial y política muy acentuada con España.

P.- Muchas gracias, presidente.

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