Venezuela posee importantes yacimientos paleontológicos

Jorge Carrillo Briceño, paleontólogo y descubridor de fósiles en Venezuela

Trujillano de nacimiento, este oceanógrafo ha dedicado su vida a continuar los estudios sobre los fósiles hallados en diversas partes del país. Su más reciente logro, es la identificación de una serpiente marina que vivió hace 100 millones de años en los mares del ahora estado Trujillo y que fue denominada Lunaophis aquaticus, cuyos fósiles ahora forman parte de la colección del Museo de Ciencias.

(FMN-Prensa MUCI, mayo 2016) Nacido en el estado Trujillo, Jorge Carrillo Briceño es un hombre que ha dedicado su vida científica al estudio de los vertebrados fósiles que habitaron un territorio muy distinto al que actualmente llamamos Venezuela: una región donde una vez desembocó un gran río, una región de costas pantanosas donde dominaban los reptiles gigantes.

La región de Urumaco, en el estado Falcón, es una de las localidades de fósiles más importante del norte de América del Sur. En las zonas aledañas al pueblo de Urumaco, ubicado a 60 kilómetros al oeste de Santa Ana de Coro, la aridez de su entorno y el trabajo constante de los procesos geológicos y climáticos, ha propiciado la conservación y exposición de biotas fósiles, un capítulo de la larga historia del planeta presente en la región.

Ha sido este pasado el que ha fascinado a Carrillo Briceño, quien en su voz y en su mirada, al hablar de su pasión como paleontólogo, aún vive esas vibrantes experiencias que adquirió en el poblado falconiano.

Vale destacar que este oceanógrafo –quien tiene una maestría en Oceanografía (Universidad de Valparaíso, Chile) y cursa estudios de doctorado en Paleontología y Evolución en la Universidad de Zurich, Suiza - aun estima que su trabajo en Urumaco, la principal cuenca paleontológica del país, no ha terminado. Es una labor que ha realizado de forma ininterrumpida desde el 2007 cuando su pasión lo llevó a integrar equipos de trabajo con Orangel Aguilera y Marcelo R. Sánchez

Hallazgo

No obstante la actividad de este destacado paleontólogo no se limita a la región falconiana, Carrillo Briceño, junto a sus colegas Adriana Albino (Argentina) y James M. Neenan (Reino Unido) lograron la identificación del Lunaophis aquaticus, una nueva especie de serpiente marina que habitó un antiguo mar en lo que ahora es el estado Trujillo.

De acuerdo al artículo sobre el descubrimiento, publicado por la prestigiosa revista especializada PeerJ, con el título Una serpiente acuática enigmática del Cenomaniense en el norte de América del Sur, indica que la nueva especie de serpiente marina prehistórica, vivió hace 100 millones de años, específicamente en la Era Mesozoica en rocas del período Cretácico .

Lunaophis aquaticus, cuyo nombre en latín significa “Serpiente acuática de la Luna” e indica su procedencia (formación geológica “La Luna”), fue una serpiente marina de aproximadamente un metro y medio de largo, con un cuerpo muy comprimido lateralmente, lo que facilitaba su desplazamiento en el medio acuático como lo hacen las anguilas actuales.

Carrillo Briceño, refirió al blog de Paleo Venezuela que estos fósiles están representados por pequeños y delicados elementos de la columna vertebral, que hora forman parte de la colección paleontológica del Museo de Ciencias.

Inexplorado

“Nuestro país siempre ha sido un lugar muy dinámico, desde que se fracturó Pangea, lo que ahora es Venezuela quedó en la parte norte del gran continente sureño que se llamó Gondwana, en ese momento todo el registro paleontológico quedó en nuestras cuencas sedimentarias, eso sin incluir el escudo de Guayana donde hay rocas muy antiguas”, explicó.

Carrillo Briceño asegura que Venezuela ha sido muy importante a la hora de comprender la evolución de la vida animal en el continente americano. Resaltó que, por su ubicación geográfica, nuestro país está en un lugar privilegiado y en Urumaco han quedado pruebas que han llegado hasta nuestros días, vestigios de una rica y variada fauna que aún guarda tesoros por descubrir.

Agregó que la paleontología en Venezuela es un territorio que aún tiene muchas áreas inexploradas, no obstante las cosas que han sido descubiertas en el país han tenido una contribución muy importante al estudio de los vertebrados en América. “El territorio de nuestro país tiene un registro de vertebrados fósiles que data 350 a 380 millones de años”, recalcó.

Enlace

El paleontólogo afirma que el Museo de Ciencias resguarda una de las colecciones más importantes del país de vertebrado fósiles correspondiente al Neógeno, esta colección llegó a la institución luego de que fuera repatriada procedente de la Universidad de Harvard.

“El grupo de fósiles fue recolectado en 1972 por una expedición de la National Geographic Society dirigida por Brian Patterson (paleontólogo de la Universidad de Harvard) y Clemente González de Juana de la Universidad Central de Venezuela”.

Y es que gracias a ese legado patrimonial del MUCI, Carrillo Briceño ha fungido como enlace para paleontólogos nacionales y extranjeros interesados en el estudio de los diversos vertebrados fósiles que reguarda nuestro museo, es por ello que ha hecho el acompañamiento a su colega Rodolfo Salas Gismondi, del Departamento de Vertebrados del Museo de Historia Natural de Lima, Perú, quien hace un estudio de sobre la evolución de especies de cocodrilos en la Amazonía, evolución en la cual los fósiles de Urumaco juegan un papel primordial.

“Esta ha sido mi visita número 12 en los últimos dos años al Museo de Ciencias, ya que la institución es un brazo fuerte en nuestras investigaciones, en especial el respaldo de Hiram Moreno quien ha sido una persona muy importante en el apoyo prestado en cuanto a las investigaciones y la búsqueda de información complementaria”.

Aportes

El paleontólogo destacó que su trabajo junto al MUCI no se circunscribe solamente a servir como enlace con otros investigadores que requieran consultar la colección paleontológica del museo, sino a realizar aportes y colaboraciones que permitan incrementar el patrimonio de la institución.

Resalta que ha participado en el ingreso reciente de nuevas piezas paleontológicas. Destacó que esto es de suma importancia ya que luego de 30 o 40 años son los primeros fósiles que pasar a formar parte del patrimonio que resguarda el Museo de Ciencias.

“Esto es muy interesante ya que motiva a otros investigadores de las diferentes ramas de la ciencia a tomar el Museo de Ciencias como una institución confiable para el resguardo de sus descubrimientos e investigaciones”, resaltó.

Academia

Briceño Carrillo explicó que otro de los motivos que lo trajo a Venezuela fue el dictar unas conferencias abiertas en la Escuela de Geología, Minas y Geofísica, Facultad de Ingeniería, de la Universidad Central de Venezuela denominada Urumaco y su fauna. “Producir ciencia no es sólo para científicos, sino para el público en Manifestó que hacer libros o publicaciones como el de Venezuela Paleontológica: Evolución de la biodiversidad en el pasado geológico, editado por Marcelo R. Sánchez Villagra o Tesoros Paleontológicos de Venezuela: Urumaco, patrimonio natural de la humanidad de Orangel Aguilera, reeditado por el Museo de Ciencias en el 2004 y Bestias prehistóricas de Venezuela. “Colosos de la edad de Hielo” (que es de su autoría, publicado en el 2015 con el apoyo del Grupo de Morfología Evolutiva y Paleontología de la Universidad de Zürich) tienen como intención llegar a todos los públicos posibles. “Es la única manera de crear conciencia en el resguardo y protección de nuestro patrimonio paleontológico”. (FIN-FMN-
PRENSA MUCI Eduardo Saavedra Altuve)

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