Intelectuales, artistas y cultores destacaron papel jugado por Venezuela ante la OEA


“Todavía el esfuerzo enorme, iniciado por el presidente Chávez y continuado por este gobierno, hace que Venezuela, con todos sus logros y con toda su visión (...) tenga un apoyo enorme entre los países latinoamericanos y del mundo”, expresó este martes el sociólogo Vladimir Acosta, durante el desarrollo de un foro en el que intelectuales, cultores, artistas, se refirieron a los más recientes hechos en los que nuestro país ha salido airoso ante las pretensiones de la derecha nacional e internacional de activarle la Carta Democrática Interamericana de  la Organización de Estados Americanos (OEA). 
Destacó la importancia de la victoria obtenida el dos de junio en la OEA, instando a los presentes a la Sala Anna Julia Rojas, de Unearte, a no caer en triunfalismos y entender que “hay que dejar de lado las fantasías”.


Además de Acosta, también participaron la cantora popular, Lilia Vera y el cineasta Román Chalbaud, quienes junto al ministro del Poder Popular para la Cultura, Freddy Ñáñez y cerca de otros 40 intelectuales y artistas, debatieron las múltiples aristas de este delicado tema de la política internacional imperial contra Venezuela.


Acosta calificó la decisión de la OEA de apostar por el diálogo como “un triunfo de Venezuela, un triunfo indiscutible que no se puede negar, ni minimizarlo”. Además, destacó la importancia de la política exterior venezolana, que de la mano del proceso revolucionario, ha afianzado alianzas sumamente fuertes e importantes para el país.

Llamó a reconocer que el organismo hemisférico no deja de ser una institución servil del imperialismo, fundada a partir de la doctrina Monroe y el panamericanismo, y en ningún caso sus acciones pueden tenerse por las que realizaría un aliado. No ha cambiado la OEA y el injerencismo, han cambiado los países de Latinoamérica, precisó.
Puntualizó que ante el asedio y el engaño imperial que trata de vender este tipo de plataformas multinacionales como instituciones transparentes, el bolivarianismo se ha ido posicionando como la única doctrina verdaderamente latinoamericanista. Y que por ello, gracias a sus ideas, hoy existen la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) o la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), como grandes obras del más grande bolivariano de nuestra región y el mundo: Hugo Chávez.

Tratarnos de igual a igual

La cantante Lilia Vera reconoció el duro escollo que atraviesa el pueblo venezolano, en medio del asedio nacional e internacional. “Estamos en un momento bastante álgido para la Patria”, inició.

Recordó la importancia del canto popular, como fuente inagotable de enseñanzas necesarias para valorar la Patria y resistir en su defensa, destacando como ella misma aprendió de los grandes maestros del folklore y la cultura nacional a querer profundamente a Venezuela, a ser una verdadera patriota.

Llamó a la reflexión y sobre todo a mantenerse luchando por la dignidad del pueblo todo, a defender hombro a hombro todas las libertades y conquistas logradas hasta ahora. “Yo aprendí de mi pueblo que no soy más que ninguno, nosotros tenemos que tratarnos de igual a igual”, subrayó.

Asimismo, hizo un encendido llamado a llevar la cultura a la calle, a que todos los cultores unan sus esfuerzos para hacer un acto multitudinario de repudio a la injerencia imperial, “pero no un acto cultural más, no: un acto soberano y participativo, nacional e internacional”.

Bolívar en nuestra palabra

A continuación le tocó el turno al maestro Chalbaud, quien inició su participación haciendo un llamado a la conciencia y a la paz, asegurando que “si somos violentos, ayudamos a la oposición con nuestra violencia”.

“Nuestra palabra principal es amor, nuestra palabra principal es Bolívar, nuestra palabra es Chávez”, expresó. 
Para Chalbaud es sumamente importante poder reconocer el valor de la cultura venezolana, tal y como lo recomendara e hiciera incansablemente el Comandante Chávez, y en momentos de asedio y agresión se transforma en un bastión fundamental para resistir y mantenerse luchando.

El diálogo debe ser sincero

Finalmente tomó la palabra el ministro Ñáñez, quien retomó las palabras de cada uno de los panelistas, destacando tres ideas: la necesidad de reconocer las fortalezas de la Revolución, de salvaguardar la dignidad del pueblo venezolano e invitar al diálogo franco a los adversarios políticos que quieran trabajar verdaderamente por la Patria. “Tenemos una larga y extensa lista de hombres y mujeres que con su obra artística, con su pensamiento, con su valentía han logrado tejer el ethos de la sociedad venezolana”, afirmó.

Pero el diálogo debe hacerse desde la aceptación profunda de la decisión del pueblo de transitar el camino de la Revolución, un diálogo sincero en el que se puedan involucrar todos los actores, pero que tribute a la autodeterminación del pueblo venezolano y no a la intervención extranjera por parte de la OEA ni ninguna otra institución de esta naturaleza, señaló.

“Emplazamos a un diálogo con ética, en todos los niveles porque no es un problema de las élites, hace mucho tiempo que el diálogo y la razón y las argumentaciones dejaron de ser patrimonio de los especialistas (...) este es simplemente un abreboca para desplegar, a través del Congreso de la Patria el debate del tema de la autodeterminación del pueblo”, sentenció.

T/Prensa MPPC

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